Herberth Cuba García

Médico – Analista en temas de Salud

HERBERTH CUBA GARCÍA
Artículos

Ante bajas coberturas, ampliación del Esquema de Vacunación


¡Compártelo!

El nuevo Esquema Nacional de Inmunizaciones, de cumplimiento obligatorio

El 12 de junio, mediante la Resolución Ministerial 561-2026/Minsa se ha aprobado la nueva Norma Técnica 246-Minsa/Dgiesp-2026, que establece el Esquema Nacional de Inmunizaciones de cumplimiento obligatorio. Además, deja sin efecto el anterior esquema de vacunación con el objetivo de “optimizar la prevención de enfermedades inmunoprevenibles a lo largo de la vida”. Como ya es usual en estas modificaciones, el sustento técnico ha sido realizado por la Dirección General de Intervenciones Estratégicas en Salud Pública (Dgiesp) del Ministerio de Salud (Minsa). El proceso de cómo se incorporan nuevas vacunas al esquema regular de vacunación, aún, no tiene norma con rango de ley, que precise “el paso a paso” y la protección ante “presiones” de cualquier índole. Es este caso concreto, sin embargo, ya el Minsa había adquirido el compromiso de hacerlo, en el marco de la reunión del Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas que se llevó a cabo entre el 20 y 21 de enero del 2025 en Ginebra.

La Norma Técnica 246-Minsa-Digiesp-2026, contiene disposiciones generales, el Esquema de Vacunación por grupos de edad y anexos técnicos que detallan procedimientos específicos para garantizar una vacunación segura y eficaz, como el manejo de residuos y la vigilancia de eventos adversos. Incorpora nuevas vacunas (hexavalente, VSR, nirsevimab) y establece lineamientos actualizados para la cadena de frío, administración segura y vigilancia epidemiológica, mejorando la cobertura y la protección poblacional. Además, contiene el Protocolo de Vigilancia Epidemiológica de Eventos Supuestamente Atribuibles a la Vacunación e Inmunización (ESAVI), en el que se detalla la definición de caso, notificación, clasificación, estudio y seguimiento de cualquier evento adverso, garantizando la seguridad y confianza en el proceso de inmunización.

En ese sentido hay que señalar, en primer lugar, que la Vacuna Hexavalente que protege contra seis enfermedades: difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, hepatitis B y enfermedades por Haemophilus influenzae tipo b (como meningitis y neumonía) ya se había oficializado mediante la Resolución Ministerial 709-2025/Minsa, del 23 de octubre de 2025. Como se recuerda, esta resolución modificó la Norma Técnica 196-Minsa/Dgisp-2022 para establecer su aplicación o incorporación. Incluso, esta vacuna ha sido, parte de la controversia en la Evaluación para el Serums (Encaps) del 2026, porque el Minsa daba como correcta a la vacuna pentavalente en la respuesta a una pregunta, cuando, ya estaba vigente la hexavalente, y como tal, esta última era la respuesta correcta. Por tanto, señalar como novedad su incorporación al esquema de vacunación es incorrecto o falso, porque lo que ha ocurrido, es que se mantiene a la vacuna hexavalente en el esquema de vacunación que ya había sido aprobado el 2025. Esta vacuna se aplica en tres dosis a los 2, 4 y 6 meses de edad, más un refuerzo durante el segundo año de vida. La ventaja es que reduce el número de inyecciones y mejora la adhesión al esquema de vacunación por parte de los padres.

En segundo lugar, la Norma Técnica 246-Minsa/Dgisp-2026, mantiene la hexavalente ya incorporada el 2025. La novedad es que amplía el esquema de inmunizaciones con la vacuna contra el Virus Sincitial Respiratorio (VSR) y la antimeningocócica. Es decir, ahora son 23 tipos de vacunas.

Con relación al Virus Sincitial Respiratorio, hay que señalar que se ha aprobado, por un lado, al Nirsevimab, que no es una vacuna tradicional, sino un anticuerpo monoclonal que proporciona inmunización pasiva y directa para prevenir la infección grave por el Virus Sincitial Respiratorio (VSR). Es decir, protege a los lactantes menores de 6 meses durante la temporada de mayor circulación del virus, sobre todo a los grupos de riesgo como prematuros y niños con cardiopatías. Por otro lado, se ha aprobado la Vacuna contra el VSR para gestantes con la finalidad de proteger al recién nacido de forma indirecta. Es decir, al vacunar a la madre entre las semanas 32 y 36 de gestación, los anticuerpos generados atraviesan la placenta y protegen al bebé contra el VSR durante sus primeros y más vulnerables meses de vida.

Con relación a la Vacuna Antimeningocócica se ha incorporado porque protege contra la Enfermedad Meningocócica Invasiva (EMI) que es una infección bacteriana grave causada por Neisseria meningitidis que puede derivar en meningitis o sepsis fulminante con alta mortalidad y graves secuelas. Esta vacuna, es la conjugada tetravalente que cubre a los serogrupos A, C, W e Y, que, según los estudios, son los más frecuentes asociados a brotes. Sin embargo, la incidencia reportada en el Perú es baja, aunque, es probable que su incidencia se encuentre subestimada, debido a las deficiencias del sistema de vigilancia. En ese sentido, la existencia de casos esporádicos, el riesgo de brotes y la alta mortalidad, abona en la necesidad de incorporar esta vacuna en el Esquema Nacional de Vacunación, más aún, para proteger a poblaciones vulnerables como las personas con VIH y otras.

En tercer lugar, hay que tomar en cuenta que el Perú posee uno de los esquemas de vacunación más completos frente a los otros países de la región. El paso de 18 a 23 vacunas, además del Nirsevimab, mejora la protección contra enfermedades graves y se constituye como una inversión costo-efectiva a largo plazo. La finalidad es que se generen ahorros en medicamentos, en tratamientos, en hospitalizaciones y complicaciones, pero, sobre todo, en la calidad de vida y que se evite la muerte. Además, las vacunas cubren el curso de vida de las personas, desde la niñez, adolescencia, gestantes, adultos y adultos mayores en todo el territorio nacional.

En cuarto lugar, esta ampliación del Esquema de Vacunación se da a pesar de la baja cobertura de las vacunas existentes. Es decir, hay brechas importantes en el esquema anterior, que no han logrado el 95% de cobertura como exige la ciencia y la norma. Hay brotes en curso, como sarampión y tos ferina, debido a las bajas coberturas. Si con menos tipos de vacunas (18) el Minsa no ha logrado buenas coberturas, qué nos asegura que ahora que son 23 se mejore la cobertura y se logre el 95%. Es decir, esta baja cobertura reduce el impacto real de las nuevas incorporaciones y mantiene el riesgo de brotes.

En quinto lugar, la adquisición de Nirsevimab y las nuevas vacunas representa un gasto elevado que se realiza en pleno cambio de gobierno, que compromete la inversión futura debido al riesgo de desabastecimiento o dependencia de compras internacionales si no se asegura financiamiento continuo. Además, el Minsa enfrentará nuevos retos logísticos y operativos, que se dejarán para el próximo gobierno. Reforzar la cadena de frío, como en el caso del anticuerpo monoclonal, y las otras vacunas, capacitación de personal, el esfuerzo logístico para las zonas alejadas, que aún, presentan problemas de personal e infraestructura.

Añadir nuevas vacunas, sin resolver las bajas coberturas existentes, sin lograr la aceptabilidad de las comunidades, sin fortalecer el funcionamiento de los Comités Distritales de Salud a nivel nacional con pertinencia intercultural, entre otros, implica heredar la ineficiencia en el gasto público al próximo gobierno. ¡Inversión histórica sin garantizar eficacia!

Por Herberth Cuba

 

Publicado en: El montonero

¡Compártelo!

LEAVE A RESPONSE

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Médico. Analista en temas de Salud.