Herberth Cuba García

Médico – Analista en temas de Salud

HERBERTH CUBA GARCÍA
Artículos

Agenda sanitaria y Día Mundial de la Tuberculosis


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En el 2023 hubo 32,769 casos de tuberculosis en el Perú

El Día Mundial de la Tuberculosis es el 24 de marzo de cada año. Para el 2024 la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha acuñado un mensaje esperanzador: ¡Sí! ¡Podemos poner fin a la TB! Asimismo, insta a los gobiernos a “adoptar tecnologías y tratamientos innovadores para eliminar la tuberculosis”. Las líneas de acción están dirigidas a “cambiar la tendencia de la epidemia de tuberculosis” mediante el liderazgo del más alto nivel de gobierno, con el incremento de las inversiones, la acción multisectorial y la adopción de innovaciones como los nuevos métodos de diagnóstico, los nuevos esquemas de tratamiento acortados y orales y las nuevas estrategias de búsqueda de casos y tratamientos.

La OMS remarca, asimismo, que la tuberculosis es una de las 30 enfermedades transmisibles contempladas dentro de la Iniciativa de la OPS para la Eliminación de Enfermedades en las Américas. Para apreciar la magnitud del problema, es necesario tomar en cuenta que, según la OMS, la tuberculosis ocupó en el 2022 la segunda causa con más muertes después de la covid-19, o que fue la principal causa de muerte de las personas con VIH. Además, “es una de las principales causas de muertes relacionadas a la resistencia a los antimicrobianos y que a nivel mundial 10.6 millones de personas enfermaron de tuberculosis y 1.3 millones murieron por esta causa”.

En el Perú, según el Ministerio de Salud (Minsa), en el 2023 hubo 32,769 casos de tuberculosis. De estos casos, 29,166 han sido sensibles al tratamiento y 3,603 casos han sido resistentes al tratamiento. Estas cifras incluyen los casos nuevos para el 2023 (31,145) y los 1,624 casos remanentes de periodos anteriores. Esta cifra de casos está distribuida por sexos, con 35.4% para las mujeres y 64.6% para los hombres. Además ha habido 1,290 casos de tuberculosis multirresistente, es decir, que por lo menos son resistentes a dos medicamentos (isoniacida y rifampicina). Entre estos se encuentran 532 casos resistentes a la rifampicina (TB RR) y 5 casos de tuberculosis extremadamente resistente, es decir resistente a casi todos los medicamentos utilizados para la tuberculosis.

Si bien es cierto, que los curados con tuberculosis sensible al tratamiento ascienden al 79.5%, sin embargo, preocupa que haya 6.3% de los casos que han abandonado el tratamiento. Pero, es grave la situación de los pacientes que son resistentes al tratamiento, cuyo abandono asciende al 23.9%. Como es obvio, estos abandonos empeoran la situación de la resistencia antimicrobiana y el agravamiento de enfermedad. 

Otro aspecto relevante es la participación de los sectores involucrados, en las que el Minsa y los gobiernos regionales han atendido 22844 casos, EsSalud 6539, INPE 2979; Policía Nacional 216 y las Fuerzas Armadas 191 casos. Asimismo, el porcentaje de población extranjera con casos de tuberculosis representa el 1.48%, aunque de esta cifra, el 1.32%, corresponde a la población venezolana. Estas cifras contrastan con los años 2015, 2016 que no se reportaron casos en extranjeros. En ese sentido, es relevante que los extranjeros, cualquiera que sea su situación migratoria, tengan su tratamiento asegurado, subsidiado por el gobierno. No sólo es un asunto de derechos humanos fundamentales, sino, también, de salud pública, debido a la alta externalidad negativa de la tuberculosis, con incremento del riesgo de contagio.

Dentro de las líneas de acción que propone la OMS, se ha señalado, en primer lugar, el liderazgo del más alto nivel de gobierno. Se ha avanzado, sobre todo, por la existencia de la Ley de prevención y control de la tuberculosis en el Perú (Ley 30287), que encargó al Minsa la elaboración del Plan Nacional Multisectorial contra la Tuberculosis, que involucra a los ministerios de Salud; Trabajo y Promoción del Empleo; Justicia y Derechos Humanos; Educación; Interior; Defensa; Vivienda, Construcción y Saneamiento; Desarrollo e Inclusión Social; Transportes y Comunicaciones; Mujer y Poblaciones Vulnerables; y Producción, así como, la Municipalidad Metropolitana de Lima y los gobiernos regionales y locales, a nivel nacional, quienes elaboran en sus respectivas jurisdicciones un plan específico de acuerdo con el Plan Multisectorial contra la tuberculosis.

La misma Ley señala que el Minsa “coordina con las entidades involucradas para que consideren en sus presupuestos institucionales anuales las partidas presupuestales” para su financiamiento. En esa línea, existe el Programa Presupuestal para Tuberculosis y VIH que asciende a S/ 723.2 millones. De este monto, corresponde el 60% para tuberculosis, en el que se incluye los S/ 99 millones que corresponde a la canasta de alimentos en crudo, que entrega el Minsa en el Programa de Complementación Alimentaria para el Paciente con Tuberculosis (PANTBC). Es relevante también, que el Decreto Supremo 036-2023-SA haya incluido indicadores de desempeño y los criterios técnicos para el pago del bono anual a que tienen derecho los servidores, por logros de metas, para el 2024, el cumplimiento de tres fichas relacionadas con la tuberculosis.  

En segundo lugar, en cuanto a la acción multisectorial, como se puede apreciar, participan en el Plan Multisectorial 11 ministerios, la Municipalidad Metropolitana y cada uno de los gobiernos regionales y de los municipios distritales, es decir, los tres niveles de gobierno. Además, la Ley incluye la participación de la sociedad civil y de las instituciones que luchan contra la tuberculosis. La desventaja de la Ley es que es engorrosa la articulación de los ministerios involucrados, debido a que no todos los altos funcionarios le dan la importancia que corresponde a la lucha contra la tuberculosis. En ese sentido, el rol del Congreso de la República, precisamente, durante el Día Mundial de la Tuberculosis pudo haber realizado un evento en la que cada uno de los sectores involucrados rindan cuenta de sus acciones y logros, pero, además, que reciban la opinión de los congresistas y de la ciudadanía. Es urgente que el Frente Parlamentario de Lucha contra la Tuberculosis, cumpla con su labor, inherente a cada congresista, como la de fiscalizar, legislar y representar. 

En tercer lugar, según la OMS, están las inversiones, que, si bien hay logros, como, por ejemplo, el albergue de Lima Norte, aún hay enormes brechas. Igual suerte corren las innovaciones, que las hay, como la aplicación de terapias acortadas para la prevención, o esquemas orales para el tratamiento de la tuberculosis multirresistente o el Sistema de Historia Clínica Electrónica, entre otros. En ese contexto es imprescindible, que se actualice la información para los tomadores de decisiones y público en general, no solo por parte de la Dirección de Prevención y Control de Tuberculosis, sino, en forma concordada y mancomunada con el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC-Perú) y que se actualice el “Análisis de la situación epidemiológica de la tuberculosis en el Perú”. 

¡Cuidado! Una buena gestión requiere información veraz, oportuna y de calidad.

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Médico. Analista en temas de Salud.