Los cinco temas que abordó en su primer discurso como titular del Minsa
Luego de haber juramentado como ministro de Salud, Luis Dyer Fernández realizó su presentación oficial en la sede central del Ministerio de Salud (Minsa) el 31 de julio del 2026, en una ceremonia a la que acudieron funcionarios de la sede central y de diversos hospitales de Lima Metropolitana. No ha sido una reunión abierta, como se estila; por tanto, los servidores del Minsa y el público en general se han enterado de lo ocurrido por terceros o a través de las redes sociales. En su alocución, ha tocado cinco temas.
En el primer tema, ha esbozado algunos principios de su gestión, como la unidad, la humildad y los gestos, considerar al personal como el activo más importante, el sentido común y la comunicación. Sobre el primer principio, la unidad, señaló que “no se trata de echar culpas ni de hacer cacerías de brujas”, es decir, “se trabaja con la gente que está”. Esta afirmación de un ministro que está próximo a designar nuevos cuadros de funcionarios es contradictoria. Quizá sea válida para los servidores de carrera o para aquellos que no ocupan cargos de libre disposición. El segundo principio, sobre humildad y gestos, implica, según el ministro, hablar con las personas, conocer sus nombres y visitar sus áreas. “El gesto no cuesta dinero y genera confianza». Sin embargo, eso dependerá de la oportunidad y del motivo de las visitas.
Los gestores aprecian el tino con el que se realizan, con el cuidado de no incurrir en sesgos de percepción o en atribuir conductas en apariencia incorrectas por desconocimiento. Por ejemplo, percibir como negativo que un chofer duerma en el vehículo en marcha luego de 4 horas de manejo continuo y que, en su lugar, sea reemplazado por otro, por la creencia de que su horario laboral es de 8 horas y, por tanto, se asuma que el chofer cobra sin trabajar. El tercer principio es el que considera a las personas como el activo más importante: “sin ellas, no hay resultados”. Incluso, lanzó la cifra de 25 mil trabajadores en el Minsa. Sin embargo, basta considerar que el Minsa es rector, gestor de recursos, administrador de datos y ente normativo de la aplicación laboral del Decreto Legislativo 1153. Por ejemplo, solo el Registro Nacional del Personal de la Salud (Inforhus) contiene más de 265,573 personas, sin tomar en cuenta otras modalidades de contrato. El cuarto principio se refiere al sentido común. Según el ministro, los médicos dirigen lo clínico; la administración debe facilitarles el trabajo, los equipos, los insumos y los procesos. El sentido común es un conjunto fragmentario y contradictorio de experiencias, percepciones, creencias e ideologías “sedimentadas”, como los diversos dogmas religiosos, ideológicos, morales, culturales y de cualquier otro tipo, que modula una visión del mundo y orienta el comportamiento práctico de los seres humanos. No constituye un sistema coherente con rigor filosófico ni científico. Entonces, el sentido común no es neutro ni sirve para fundamentar una línea de acción en la gestión de salud, sino que esconde “algo disperso” que no se dice. Al contrario, la gestión sanitaria se basa en evidencias científicas y en el método científico.
Al señalar que, por sentido común, los médicos “solo” dirigen lo clínico, se pasa por alto que la gestión clínica y la administración hospitalaria son parte de un mismo proceso y que, por su naturaleza, requieren médicos especializados en gestión. Además, ha pasado por alto a los demás profesionales de la salud. Es como decir que, como ha habido derrotas en el frente de batalla o hay tantos accidentes de tránsito, entonces, para mejorar, que ni los militares de carrera ni los choferes intervengan. Es obvio que esto no atañe al ministro de Estado, que es un cargo político; sin embargo, sí atañe a los equipos y a los funcionarios que despliegan los lineamientos políticos y realizan las acciones. El quinto principio se refiere a la comunicación. El ministro ha señalado “que la comunicación no cuesta nada y permite alinear, supervisar y corregir a tiempo”; sin embargo, sí cuesta. La organización de una comunicación oportuna, eficiente y eficaz alineada a resultados requiere inversión.
Como segundo tema, ha lanzado tres prioridades que, según el ministro, han sido encargo de la presidenta de la República. La primera es mejorar rápidamente la atención médica, es decir, reducir los tiempos de espera y los cuellos de botella en los servicios. Además, ha señalado que eso es un tema de los funcionarios, como si las demoras, la falta de personal en los turnos, las falencias del primer nivel de atención y la conversión de las emergencias en puerta de entrada para atenciones no urgentes, con el consiguiente hacinamiento y saturación, fueran aspectos particulares de cada hospital o centro de salud. Al contrario, es el modelo de gestión, de gobernanza y de recursos. Dos aspectos son clave, incluso para la participación del sector privado. Por un lado, el fortalecimiento de las Redes Integradas de Salud, con el fortalecimiento y la capacidad resolutiva de los servicios de salud y la gestión de los determinantes sociales, con la participación de otros sectores públicos y privados, así como de la comunidad, bajo la presidencia de los alcaldes distritales. Por otro lado, la interoperabilidad de la historia clínica electrónica. Sin historia clínica no es posible la participación del sector privado, porque impide la trazabilidad de sus intervenciones y su posterior costeo, y menos aún realizar la telemedicina, que tantas esperanzas genera.
La segunda prioridad está relacionada con la libre elección y competencia en el sector Salud. Según el ministro, se requieren medicamentos más baratos, infraestructura privada más ágil y seguros más competitivos, con la finalidad de que el paciente se convierta en el gran ganador. Sin embargo, la libre elección y la competencia son herramientas útiles, pero solo si se aplican con método, disciplina, trabajo y, sobre todo, conocimiento. Sin esas cuatro condiciones, se convierten fácilmente en mecanismos que estratifican el derecho a la salud, generan exclusión y abandono según la capacidad de pago del paciente. En el sector salud debe haber competencia en la infraestructura, en los equipos, en los insumos, en los medicamentos, en los seguros, en la inocuidad alimentaria, en la investigación científica y en otros ámbitos. En el área prestacional hay tres áreas disímiles. La primera son las intervenciones de salud pública, la Atención Primaria de Salud, la promoción de la salud, la prevención y la detección precoz de las enfermedades, que ocurren en el primer nivel de atención. En ese sentido, la intervención del Estado es fundamental. La segunda son las enfermedades, medicamentos y procedimientos de alto costo, cuya intervención del Estado también es clave para asegurar la atención de los pacientes, porque la mayoría de las veces los seguros de salud privados no los cubren o, si lo hacen, los pagos son onerosos. La tercera es la atención curativa en general, que ocurre en los hospitales y clínicas y que, según las especialidades y los tipos de enfermedades, es donde hay mayor experiencia. Sin embargo, a veces se pueden generar distorsiones a la competencia, ya sea por escasez de profesionales, de infraestructura, de insumos o equipos, o incluso por mercantilismo.
La tercera prioridad es la lucha contra la anemia y el fenómeno de El Niño. El ministro señaló que ya coordina un trabajo conjunto con el Ministerio de Inclusión Social (Midis); sin embargo, eso no basta. El rol fundamental es la Política Multisectorial de Salud al 2030, la participación de los 1892 alcaldes y el fortalecimiento de las Redes Integradas de Salud.
Como tercer tema, se ha referido al método para las reuniones de trabajo y al horizonte de metas a 90, 180 y 360 días para ofrecer resultados inmediatos, a mediano plazo y anuales. El cuarto y quinto tema han sido la agenda del ministro y las tareas concretas que se espera de las jefaturas, y la forma en que deberán ser presentadas al ministro, es decir, actividades puntuales y muy operativas. ¡Más gestión con ciencia y evidencia!
Por Herberth Cuba





