Herberth Cuba García

Médico – Analista en temas de Salud

HERBERTH CUBA GARCÍA
Artículos

Cusipata, escolares e intoxicación medicamentos


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En una campaña de desparasitación resultaron intoxicados 80 escolares

En la tarde del martes 23 de junio la agencia Andina, reportó la masiva intoxicación de 80 estudiantes de cuarto de secundaria en la Institución Educativa Túpac Amaru II, de Cusipata, quienes presentaron síntomas como visión borrosa, dolor abdominal, somnolencia y sequedad de boca. Esto obligó a los padres de familia y familiares a evacuarlos al centro de salud del distrito de Cusipata, ubicado en la provincia de Quispicanchis en la Región Cusco, y 19 escolares fueron evacuados a la ciudad de Cusco. Como señala la agencia, el hecho ha ocurrido debido al consumo por parte de los alumnos de un “medicamento no prescrito” en la Institución Educativa Túpac Amaru II, y la Gerencia Regional de Salud (Geresa) de Cusco ha confirmado que los menores ya se encuentran estables. Luego se supo que el medicamento involucrado ha sido carbamazepina, anticonvulsivo usado principalmente para tratar epilepsia, trastorno bipolar y dolor neuropático, entre otros.

Según los medios de comunicación durante una campaña de desparasitación de los alumnos en la Institución Educativa Túpac Amaru II de Cusipata se habría suministrado por error carbamazepina en lugar de un antiparasitario, como albendazol. Es decir, se presume una confusión o mezcla de medicamentos. En ese sentido, el gobernador regional señaló que “se han iniciado las investigaciones correspondientes para esclarecer las circunstancias de este hecho y adoptar las medidas preventivas necesarias para evitar que una situación similar vuelva a repetirse”. Hay que tomar en cuenta que la carbamazepina en dosis inadecuadas causa los síntomas que afectaron a los escolares, como visión borrosa, sequedad de boca, somnolencia, alteraciones gastrointestinales. Sin embargo, en intoxicaciones más graves, puede incluir coma, depresión respiratoria, arritmias e inestabilidad hemodinámica, entre otros, que no ha sido el caso.

Hay que señalar que existe un marco de cooperación entre los sectores de Educación y Salud, para realizar las intervenciones conjuntas en las escuelas. Se trata del Convenio 004-2008/Minsa-Minedu orientado a desarrollar acciones conjuntas entre salud y educación en instituciones educativas. Además, la Resolución Ministerial 479-2017-Minsa aprobó los Lineamientos para la Desparasitación Preventiva contra Geohelmintos en el Perú. En ese contexto, el esquema de trabajo escolar conjunto con Salud exige la coordinación entre el director del colegio y el director del establecimiento de salud, el registro de las actividades y el consentimiento informado para la realización de prestaciones, como entrega de medicamentos, cuando el padre, madre, tutor o cuidador no está presente. Por tanto, el colegio coordina el ingreso de la brigada de salud, facilita el local y la comunicación con las familias, mientras que el personal de salud ejecuta la prestación según los lineamientos del sector Salud. La revisión de la cadena de procedimientos permitirá dilucidar no solo el desempeño de los servidores del colegio, sino también, de los que laboran en el establecimiento de salud. Hay procesos en marcha, por parte de la Policía Nacional, de la Fiscalía y de la propia Gerencia General de Salud (Geresa) de la Región Cusco.

En ese contexto, no está demás recalcar que se requiere, en primer lugar, una investigación exhaustiva, con resultados de laboratorio, no solo de los escolares sino también del laboratorio de la Fiscalía, para determinar con exactitud la sustancia química, para determinar las responsabilidades, iniciar los procesos para aplicar las sanciones, sean estas administrativas, civiles y penales. En segundo lugar, es necesario recuperar la confianza en la cooperación entre el Ministerio de Educación y el Ministerio de Salud, entre el Colegio y el centro de Salud. La confianza, es el requisito indispensable para implementar todas las intervenciones sanitarias, en el denominado “Programa de Salud Escolar”. La comunidad educativa, padres de familia, alumnos, docentes y servidores de la educación en general, así como, los del sector salud, necesitan confiar unos en otros, trabajan en uno de los determinantes de salud con mayor impacto. Existe el riesgo, que por temor a que situaciones similares se repitan, los padres de familia o los docentes o las autoridades, incluso, la comunidad educativa en su conjunto, impidan la realización del Programa de Salud Escolar. En ese sentido, las medidas correctivas inmediatas y las sanciones son la base para recuperar la confianza.

En tercer lugar, el Programa de Salud Escolar, “garantiza la atención integral de salud de los estudiantes de educación básica regular, inicial, primaria y secundaria, realiza la promoción de la salud, promueve la prevención y detección temprana de las enfermedades y entornos saludables.” En ese sentido, la desparasitación es una de las intervenciones más frecuentes y comunes, una o dos veces al año, con el medicamento albendazol o mebendazol. También se realizan intervenciones en salud bucal, vacunación, nutrición, salud mental, prevención de dengue y de otras enfermedades metaxénicas, educación sexual, promoción de la actividad física, entre otras. Lo ocurrido en Cusipata mella la confianza, que es indispensable que se recupere, porque todas las intervenciones sanitarias requieren consentimiento informado.

En cuarto lugar, es necesario que estén a la vista de cualquier supervisión o control, los protocolos de administración de medicamentos en escuelas, con carácter de muy estricto. En ese sentido, cualquier campaña, como de desparasitación, vacunación u otra, debe estar precedida de la prescripción individualizada con verificación de dosis y el registro claro del medicamento, así como, del consentimiento informado de los padres o tutores o cuidadores. Todo el proceso debe ser trazable.

En quinto lugar, es necesario fortalecer la capacitación y realizar simulacros, con la implementación del doble chequeo, para evitar confusiones en el almacenamiento y dispensación de fármacos. Lo ocurrido demuestra que lo obvio, no lo es tanto, cuando no hay la formalidad del doble chequeo, y la confianza en el Programa de Salud Escolar, requiere ser rigurosos. Además, es necesario, que lo ocurrido sirva para educar y mejorar los sistemas educativos. No solo hay que informar a padres de familia, a los docentes y a los alumnos sobre medicamentos, sino, reforzar la importancia de la prescripción y que se rechace el consumo de medicamentos sin receta médica.

En sexto lugar, se debe reforzar las supervisiones con auditoría previa en las campañas en salud escolar, por parte de las autoridades locales, como, también, con la participación de las direcciones o gerencias regionales de Salud y del Minsa.

La intoxicación de los escolares de Cusipata, ocurrida en una campaña sanitaria de desparasitación en la que, en lugar de administrar un antiparasitario como albendazol, se suministró carbamazepina, un anticonvulsivante, ha demostrado la importancia de los protocolos de emergencia y de evacuación que, con sus limitaciones, funcionaron adecuadamente. Los 80 escolares, según la Geresa del Cusco, se encuentran estables y fuera de peligro. ¡Cuidado, que nunca se repita!

Por Herberth Cuba

 

Publicado en: El montonero

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